maría marcela chichizola
Yerba Buena, Tucumán · n. 1964
“Soy Profesora de italiano y Maestra Nacional de Dibujo recibida en la escuela de arte Manuel Belgrano de Capital Federal. Fui discípula de los maestros Morosín y Virasoro en Neuquén, Leo Vinci, Haydee Calandrelli en capital Federal y Tere Vidal, Felipe Catalán Terrrazas en Tucumán.”
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Sobre el artista
Soy Profesora de italiano y Maestra Nacional de Dibujo recibida en la escuela de arte Manuel Belgrano de Capital Federal. Fui discípula de los maestros Morosín y Virasoro en Neuquén, Leo Vinci, Haydee Calandrelli en capital Federal y Tere Vidal, Felipe Catalán Terrrazas en Tucumán.
Desde 1990 estoy radicada en Tucumán, Argentina, donde me exploré pintura a la acuarela, al acrílico, escultura en madera, escultura en cerámica, escultura textil, técnicas como el collage, los materiales mixtos, videoarte y trabajos con mecánica.
Desde el 2000 realicé 6 muestras individuales y 76 muestras colectivas en: EEUU, España, Bélgica, Holanda, Rusia, Ecuador, Chile, Brasil, Italia, Argentina.
Fui seleccionada en salones municipales, salones provinciales, regionales, ediciones MAPA, Ferias de Arte nacionales e internacionales y participé en BIENAL DE FLORENCIA 2025, Italia, BIENAL DE ARTE SACRO CONTEMPORÁNEO 2026 Argentina, y en el circuito de la 61° BIENAL DE VENECIA 2026.
En la actualidad mis obras se exponen en las galerías de arte HASTA LA RAÍZ Cariló, HASTA LA RAÍZ Camboriú, BRASIL y CONTART, en Roma, ITALIA.
Recibí menciones y premios entre los que se destacan 1°PREMIO EN ESCULTURA “Zen de espacios y universos “Amber Plaza” Moscú; 2°PREMIO EN PINTURA, “Animal Kingdom” Salón de Congresos Danilovsky, Moscú, 2021 y MENCIÓN DEL JURADO, XV edición de la Bienal de Florencia, Florencia, Italia, 2025
Mis trabajos van desde historias de personas comunes donde me introduzco en lo simple de sus universos cotidianos, buscando el sentido y sinsentido de la vida. Encriptada en mis obras entablo con ellas, un diálogo silencioso y reflexivo en el que indago y me cuestiono sobre el sentido de mi gran aventura, de mi identidad. Creo en la profunda interconectividad de todos los seres que habitan el universo, comprendiendo que cada uno de nosotros forma parte de una gran sinfonía cósmica. Voy develando el pequeño cosmos que soy y el gran cosmos del que formo parte. Me meto en lo místico de la vida sabiendo que, a través del arte, encuentro los canales para comunicar la infinitud y la maravilla de todo lo que existe. Juego con distintos lenguajes epocales, filosóficos y mistéricos, intuyendo que la verdad trasciende el tiempo y el espacio sin distinción de culturas.
Desde siempre, para mí, crear fue jugar: hay mucho de juguetería en mi trabajo. La sabiduría propia de la niña que llevo dentro, se revela en la experimentación, la transgresión mediante la manipulación de materiales y soportes diversos y discursos simbólicos. Entro en el mundo de las subjetividades con el prisma de una niña, con la fantasía de poder encarnarme en sus historias. Es en el mundo lúdico y experimental donde encuentro el vehículo para soltar mandatos culturales: políticos, religiosos e incluso artísticos. Mi niña interior sueña con alas y mundos donde todo es posible, donde sólo alcanza con imaginar, donde la diversidad y pluralidad es riqueza que me permiten volar lejos de toda esquematización, desvaneciendo límites.
























