Benito Quinquela Martín
Buenos Aires, Buenos Aires· 1890
Statement
“"Yo pinto lo que veo, lo que siento, lo que vivo. La Boca es mi mundo, y ese mundo tiene color, tiene humo, tiene fuerza."”
Obra
Tormenta en el astillero
1925 · Óleo sobre tela

Elevadores a pleno sol
1945 · Óleo sobre tela · 200 × 164 cm
Biografía
Benito Quinquela Martín nació el 1 de marzo de 1890 en el barrio de La Boca, Buenos Aires. Abandonado apenas veinte días después de su nacimiento en la Casa de Niños Expósitos, fue adoptado en 1896 por Manuel Chinchella y Justina Molina, una familia de carboneros ligures radicada en el mismo barrio donde había nacido. Creció entre el olor del carbón y el ruido de los buques del Riachuelo, y ese ambiente popular e inmigrante —genoveses, napolitanos, andaluces mezclados con criollos y orilleros— forjaría de manera determinante la sensibilidad y el vocabulario visual que lo distinguiría el resto de su vida.\n\nDesde niño trabajó en la carbonería familiar, sin dejar de frecuentar las bibliotecas del barrio donde se educó de manera autodidacta. A los diecisiete años comenzó a tomar clases nocturnas con el pintor Alfredo Lazzari en la Sociedad Ligure de Socorros Mutuos, su único maestro formal, aunque la marca decisiva en su formación fue la experiencia directa del puerto: los estibadores descargando carbón, las grúas contra el cielo encendido, el humo de las calderas, los barcos en reparación.\n\nEn 1910 participó por primera vez en una muestra colectiva y en 1918 realizó su primera exposición individual en la Galería Witcomb de Buenos Aires, presentando 48 obras. La muestra fue un éxito inmediato: se vendieron diez cuadros y Quinquela empezó a ser reconocido como una voz genuina del arte argentino. En ese período también adoptó definitivamente el apellido Quinquela —reemplazando el Chinchella de su padre adoptivo— y comenzó a trabajar exclusivamente con espátula, abandonando el pincel. La espátula le permitía aplicar el óleo en capas densas y rugosas, construyendo superficies que tenían el peso físico de la materia misma: carbón, brea, hierro, agua oscura.\n\nEn 1920 obtuvo el tercer premio en el Salón Nacional con Escena de trabajo en La Boca, obra que consolidó su reputación en los círculos artísticos porteños. A partir de allí su carrera se proyectó internacionalmente a una velocidad notable. En 1920 ya exponía en Río de Janeiro ante el presidente Epitácio Pessoa; en 1923 presentó veinte telas en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, donde el Museo de Arte Moderno de Madrid (hoy Reina Sofía) adquirió Buque en reparación y A pleno sol. El rey Alfonso XIII y la Infanta Isabel lo recibieron en audiencia.\n\nEn noviembre de 1925 llegó a París y expuso en la Galería Charpentier: la muestra convocó a más de 24.700 visitantes y el Musée du Luxembourg adquirió Tormenta en el astillero, su obra más representativa del período y una de las más célebres de su producción. En 1928 exhibió en las Anderson Galleries de Nueva York; el Metropolitan Museum of Art adquirió dos cuadros, Día de sol y Día gris en La Boca. En 1929 expuso en el Palazzo delle Esposizioni de Roma, donde fue recibido por el rey Vittorio Emanuele III y visitado por Benito Mussolini, quien seleccionó personalmente Momento violeta para el Museo de Arte Moderno de Italia. En 1930 cerró su ciclo europeo con una muestra en la New Burlington Gallery de Londres; siete obras quedaron distribuidas en colecciones públicas británicas, incluyendo la Tate Gallery, los museos de Birmingham, Sheffield y Swansea.\n\nEl lenguaje visual de Quinquela Martín es inconfundible. Sus telas de gran formato —muchas superando los dos metros— presentan escenas del trabajo portuario con una energía casi física: la pasta del óleo aplicada a golpes de espátula crea relieves que recuerdan a la técnica de la construcción civil, y el color juega entre los naranjas incandescentes del fuego, los negros del carbón, los azules profundos del agua y los rojos de los cascos de los barcos. La influencia del expresionismo europeo, en especial de Van Gogh —con quien fue comparado por críticos de la época—, es perceptible en la intensidad cromática y el dinamismo de la pincelada, aunque Quinquela transforma esa herencia en un idioma absolutamente local y popular.\n\nParalelamente a su carrera artística, Quinquela desarrolló una actividad filantrópica extraordinaria que lo convirtió en una figura única en la historia cultural argentina. Donó terrenos y financió la construcción de escuelas, jardines de infantes, una sala de primeros auxilios, el Teatro de la Ribera y el propio Museo de Bellas Artes de La Boca, inaugurado en 1938, donde instaló su taller en el piso superior y que hoy alberga la mayor colección de su obra. En la década de 1950 impulsó la creación del Caminito, un pasaje que transformó en museo al aire libre pintando él mismo las fachadas de conventillos con colores intensos, iniciativa que se convirtió en símbolo icónico de Buenos Aires.\n\nQuinquela Martín murió el 28 de enero de 1977 en Buenos Aires, a los 86 años, y fue sepultado en el Cementerio de la Chacarita. Su legado excede la pintura: es el artista que más profundamente encarnó la identidad de un barrio y la convirtió en imagen universal. Sus obras integran colecciones de museos en cuatro continentes, y el barrio de La Boca —con sus conventillos pintados, su museo y su calle-museo— es en gran medida una creación suya, tanto artística como material.
CV seleccionado
Premios
1920
Tercer Premio en el Salón Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, por Escena de trabajo en La Boca.
1923
Obras adquiridas por el Museo de Arte Moderno de Madrid (actual Reina Sofía) durante su exposición en el Círculo de Bellas Artes de Madrid.
1928
Obras adquiridas por el Metropolitan Museum of Art de Nueva York — Día de sol y Día gris en La Boca.
1972
Nombrado Profesor Honorario de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
1974
Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes por su trayectoria artística.
Exposiciones
1918
Primera exposición individual, Galería Witcomb, Buenos Aires. 48 obras presentadas.
1923
Exposición individual, Círculo de Bellas Artes, Madrid. Adquisición del Museo de Arte Moderno de Madrid.
1925
Exposición individual, Galería Charpentier, París. Más de 24.700 visitantes; adquisición del Musée du Luxembourg.
1928
Exposición individual, Anderson Galleries, Nueva York. Adquisición del Metropolitan Museum of Art.
1929
Exposición individual, Palazzo delle Esposizioni, Roma. Visitada por el rey Vittorio Emanuele III y Benito Mussolini.
1930
Exposición individual, New Burlington Gallery, Londres. Siete obras adquiridas por museos públicos británicos.
1974
Exposición retrospectiva, Salas Nacionales de Exposición, Buenos Aires.
Colecciones
Museo de Bellas Artes de La Boca Benito Quinquela Martín, Buenos Aires (colección principal, más de 90 obras)
Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires
Metropolitan Museum of Art, Nueva York
Musée du Luxembourg / Musée du Jeu de Paume, París
Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid
Tate Gallery, Londres
Museo de Arte Moderno, Roma