Luciana Lamothe
Buenos Aires, Buenos Aires· 1975
Statement
“"El binomio construcción-destrucción siempre formó parte de mi trabajo; me interesa llevar los materiales al límite de sus posibilidades para que dejen de ser lo que son y se conviertan en otra cosa."”
Obra

Prueba de tensión
2015 · Instalación participativa. Caños de hierro, planchas de plywood y abrazaderas de andamio · 9,00 × 2,44 × 11,6 m

Ojalá se derrumben las puertas
2024 · Instalación. Tubos de andamio, madera terciada curvada, madera quemada, materiales industriales recuperados · Aprox. 10 × 20 × 4,5 m
Biografía
Luciana Lamothe nació en Buenos Aires en 1975. Creció en un contexto urbano que marcaría de manera profunda su relación con los materiales industriales y el espacio construido. A los catorce años ingresó a su primer taller de escultura, iniciando una formación que continuaría en la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, donde se graduó como Profesora Nacional de Escultura en 1999. Durante esos años trabajó también en el estudio del escultor Aroldo Lewy (1995–1999), una experiencia decisiva para consolidar su dominio técnico sobre los materiales. Más adelante cursó la clínica de Pablo Siquier (2003–2004) y obtuvo la Beca Kuitca en la Universidad Torcuato Di Tella (2010–2011), programa que bajo la dirección de Guillermo Kuitca funcionó como plataforma de despegue para numerosas generaciones de artistas argentinos de proyección internacional.
La crisis argentina de 2001 opera como punto de inflexión en la genealogía de su obra. Lamothe registra ese momento como una fractura material y social que habilitó nuevas formas de relación con los desechos, las ruinas y los residuos de la ciudad. Sus primeras acciones artísticas fueron intervenciones vandálicas en el espacio público: registros fotográficos y de video de actos transgesores menores —orinar en la vía pública, marcar superficies— que exploraban la tensión entre cuerpo, norma y territorio. Esa filiación con lo marginal y lo descartado nunca desapareció de su práctica; se desplazó hacia los materiales industriales y hacia una poética de lo que resiste y se deforma antes de quebrarse.
El lenguaje que Lamothe fue construyendo a lo largo de dos décadas se articula alrededor de conceptos que ella misma ha teorizado: la transmaterialidad —la capacidad de un material de adquirir propiedades aparentemente contradictorias con su naturaleza— y la monomaterialidad, un modo de trabajar que consiste en profundizar en un único material hasta extraer de él todo su potencial expresivo y sensorial. En sus instalaciones y esculturas, los caños de andamio de hierro se curvan y flexionan; las planchas fenólicas se doblan bajo su propio peso; las estructuras de madera quemada dialogan con fragmentos metálicos recuperados. Los binomios que vertebran su trabajo —rígido/flexible, construcción/destrucción, uso/función, humano/no humano— nunca se resuelven en una síntesis tranquilizadora sino que se mantienen en tensión productiva.
Un rasgo central de su obra es el componente participativo y performático. Lamothe concibe muchas de sus piezas como estructuras habitables que el cuerpo del espectador activa. En Prueba de tensión (2014–2015), una pasarela de caños de hierro y plywood que se extiende por la sala de exposiciones invita al visitante a caminar sobre ella: la plataforma cede levemente bajo el peso, difuminando la frontera entre la escultura y quien la transita. La pieza exige confianza física y produce una experiencia sensorial que desplaza al ojo de su lugar hegemónico. El visitante deja de ser espectador para convertirse en el elemento más inestable del sistema.
Esta lógica alcanzó su escala más ambiciosa en Ojalá se derrumben las puertas (2024), la instalación con la que Lamothe representó a la Argentina en la 60ª Exposición Internacional de Arte de la Bienal de Venecia. Curada por Sofía Dourron, la obra ocupó el Pabellón Argentino con cuatro módulos ortogonales transitables construidos con tubos de andamio, sobre los que se suspenden cintas de madera terciada curvada por la tensión de su propio peso y el de los materiales que alojan. La estructura incorporó maderas de un pequeño bosque en Eslovenia, materiales recuperados del desmonte de la última Bienal de Arquitectura y piezas de los propios pabellones de países nórdicos y Alemania. La instalación propone un recorrido sinuoso donde el cuerpo debe negociar con la arquitectura, poniendo en primer plano las crisis climáticas, migratorias y territoriales del presente.
Su obra ha circulado en las principales instituciones del arte contemporáneo internacional. Ha participado en la 5ª Bienal de Berlín (2008), la 11ª Bienal de Lyon (2011), la 3ª Bienal de Montevideo (2016), la 7ª Bienal Internacional de Gotemburgo y Art Basel Miami Beach Meridians (2019). Ha expuesto en el Palais de Tokyo de París, el Museo del Barrio de Nueva York, el Centro Galego de Arte Contemporánea de Santiago de Compostela, el Kunstraum Kreuzberg/Bethanien de Berlín, la Maison Rouge en París y el Museu da Maré en Río de Janeiro. En Argentina, sus exposiciones en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires —Contacto (2014) y Cien caminos en un solo día (2023)— y en el Museo Nacional de Bellas Artes consolidaron su posición central en el campo local.
Sus influencias son heterogéneas: el arte povera italiano en su valoración de los materiales humildes, el minimalismo en el uso de estructuras industriales estándar, y la tradición de la performance latinoamericana en su énfasis en el cuerpo como agente. Pero Lamothe ha logrado una síntesis propia que no se reduce a ninguna de esas genealogías. Su trabajo convoca la fragilidad social de América Latina sin ilustrarla literalmente, traduciendo la experiencia de la crisis y la precariedad a sistemas físicos que el cuerpo puede sentir antes de comprender.
Con su selección para representar a la Argentina en Venecia en 2024, Lamothe completó un arco que va desde las intervenciones callejeras anónimas de los años post-crisis hasta la representación nacional en el mayor evento del arte contemporáneo mundial. Su legado en el arte argentino es el de haber llevado la escultura hacia un territorio donde la arquitectura, el cuerpo y los materiales industriales se vuelven inseparables, y donde la inestabilidad deja de ser un problema a resolver para convertirse en el punto de partida de toda experiencia estética.
CV seleccionado
Premios
2024
Representación oficial de Argentina en la 60ª Exposición Internacional de Arte de La Biennale di Venezia, «Foreigners Everywhere»
2024
CIFO Grant and Commissions Award, Cisneros Fontanals Art Foundation, Miami
2019
Pollock-Krasner Foundation Grant, Nueva York
2021
Mención especial en Escultura, Salón Nacional de Artes Visuales, Argentina
2011
Primer Premio, Lichter Art Award, Frankfurt
2011
Primer Premio, Fundación Itaú Cultural, Buenos Aires
Exposiciones
2024
«Ojalá se derrumben las puertas», Pabellón Argentino, 60ª Bienal de Venecia, Venecia
2023
«Cien caminos en un solo día» (montaje e instalación central), Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
2017
«Lugar: contingencias de uso», Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC), Santiago de Compostela
2015
«Prueba de tensión», Museo Provincial de Arte Contemporáneo MAR, Mar del Plata
2014
«Contacto», Museo de Arte Moderno de Buenos Aires
2013
«Nouvelles Vagues» (participación), Palais de Tokyo, París
2008
«Violencias», Museo del Barrio, Nueva York
2008
5ª Bienal de Berlín, Kunstraum Kreuzberg/Bethanien, Berlín
Colecciones
Centro Galego de Arte Contemporánea (CGAC), Santiago de Compostela, España
Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (MAMBA)
Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA), Buenos Aires
Museo MAR (Museo de Arte Contemporáneo de Mar del Plata)
Museum of Fine Arts Houston (MFAH), Texas
Fundación Itaú Cultural, Buenos Aires
21c Museum Hotels, Estados Unidos